Se inician por primera vez en Ciudad Real, las Jornadas Culturales del Carnaval de Miguelturra 2026
El domingo 1 de febrero arrancaron las IV Jornadas del Carnaval de Miguelturra. Esta edición cuenta con una novedad destacada: por primera vez, una de sus jornadas, se celebra fuera de la localidad, teniendo como escenario la Biblioteca del Estado en Ciudad Real.
El acto contó con las intervenciones del alcalde de la localidad, Luis Ramón Mohíno, del investigador Rafael Sánchez Espinosa y del director de las mismas, Fancisco Manuel Peco, moderando la charla Esmeralda Muñoz.
Proyectar el Carnaval mas allá de sus fronteras
El alcalde de Miguelturra reivindicó la importancia de proyectar el Carnaval más allá de sus fronteras, calificando de «fundamental» cualquier esfuerzo de difusión y expansión. Subrayó que, tras su distinción como Fiesta de Interés Turístico Nacional, la celebración posee una dimensión que trasciende lo local. Asimismo, Mohíno ensalzó las raíces de la fiesta: «No es algo nuevo; se ha mantenido vivo incluso en la clandestinidad», situando a las Jornadas Culturales como un pilar clave para entender esta tradición.
Rafael Sánchez Espinosa llevó la esencia del Carnaval de Miguelturra, a su casa laboral, la Biblioteca Pública del Estado, con su charla ‘La resistencia de la máscara callejera’. Durante su intervención, explicó cómo la localidad desafió la prohibición durante la dictadura mediante ingeniosas estrategias. Al contextualizar este periodo, resaltó el papel de las autoridades y el valor de la fiesta como un pilar de resistencia cultural en la provincia.
El investigador Francisco Manuel Peco señaló que la conferencia busca difundir los estudios recientes sobre el Carnaval y extender el alcance del patrimonio miguelturreño a la capital provincial. Peco destacó que el valor de la fiesta reside en sus componentes inmateriales -como las letras, la broma y los espacios tradicionales- y no solo en el disfraz. Según explicó, este conjunto de tradiciones hace que la celebración sea única y merecedora de su protección.
Entre el público asistente se encontraban máscaras mayores, representantes de peñas y el Rey del Carnaval.








